Relatos Cortos de Ciencia Ficción – » Los Intrusos «- Capítulo 1

MATRIX MUNDO

Este relato de ciencia-ficción no es más que un pequeño homenaje al género.La gracia del mismo es que los lectores vayan captando las referencias que se van realizando a distintos títulos ampliamente conocidos y que, sin duda,…

nos han ayudado a ser todo lo cinéfilos que ahora somos. Aparte de ello, constituye mi interpretación personal de un clásico de los años 80 que no tendrán dificultades en identificar.

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Después de diez años, Harry Ford no esperaba recibir una llamada del Grupo Operativo de Seguridad Humana y, mucho menos, del Comandante en persona. Del mítico y legendario Bryant Zaius.

La sensación de extrañeza no se vio atemperada cuando el automóvil enviado por el Grupo cruzó la barrera de entrada, después de las pertinentes identificaciones, y recorrió el vasto complejo de edificios hasta llegar a la sede central de la institución, una construcción gris, sin ventanas al exterior, que producía una congoja difícil de explicar.

Nuevos controles y los interminables pasillos no hicieron sino acrecentar el ahogo que se le empezaba a agolpar a Harry en la garganta. Cuando, por fin, cruzó las puertas del despacho del Comandante, más que una liberación, fue casi el cumplimiento de una sentencia cruel.

– Harry, me alegro mucho de verte de nuevo. ¿Cuántos años hace desde que te marchaste de aquí…?

– Diez años, comandante…

– ¡Diez años!¡Cómo pasa el tiempo! Por cierto, me puedes llamar Bryant… Después de todo tu tiempo de servicio, te lo has ganado…

– Me costará trabajo.

– Lo sé, lo sé. Pero, créeme, si estás aquí es porque apreciamos tu experiencia y tu saber hacer. Si no fuera por ello, no te habríamos llamado…

– ¿Qué ha sucedido, comandante? Perdón… ¿Qué ha sucedido, Bryant?

– Un grupo de clones anda suelto por Megápolis…

– ¿Un grupo de clones?

Era extraño. Se suponía que todos los clones habían sido llevados a Campos de Reclusión fuera del Sistema Solar y que en la Tierra ya no quedaba ninguno. Todo ello había sido un nefasto episodio de la historia de la Humanidad.

En torno al año 2088, la clonación humana ya era una realidad. Pero fue ampliamente limitada y condicionada por múltiples requisitos y condiciones.

Sólo a partir del año 2169, fueron eliminadas todas las restricciones y la clonación fue aplicada mediante un proceso industrial masivo. Durante unos 90 años, nada malo pareció suceder, a pesar de las polémicas que, periódicamente, surgían en torno al tema.

Sin embargo, en el año 2259 algo empezó a torcerse. En ese año, el sabotaje al satélite Olimpus, que suministraba energía al planeta procesando la energía oscura del Universo, descubierta sólo un par de décadas antes, había supuesto un cataclismo de proporciones gigantescas.

Fuera de control, penetró en la atmósfera terrestre y cayó produciendo una devastación sin precedentes. A la par que se procedía a la reparación de los daños causados, se realizaron exhaustivas investigaciones para averiguar quiénes habían sido los causantes de la tragedia.

Cuando un grupo de diez clones fue acusado de haber practicado el sabotaje, recayó sobre todos ellos una condena a muerte y la opinión pública mundial quedó satisfecha con la resolución del caso.

Pero en el año 2261, otra tragedia conmocionó a la Humanidad. El envenenamiento del sistema de canalización de aguas de Megápolis produjo miles de muertos. Y, nuevamente, otro grupo de clones fue acusado del atentado. Esta segunda catástrofe empezó a provocar una honda preocupación sobre los clones y su conducta.

Algunos hablaron de que lo que pretendían era acabar con la auténtica Humanidad y tomar el control de la Tierra y de todos sus planetas asociados. Otros dijeron que, en realidad, no tenían alma y que, por ello, carecían de cualquier tipo de escrúpulo moral para llevar a cabo cualquier maldad.

Otros hablaron en términos prácticos y no quisieron profundizar en las causas de tan anómalo comportamiento. Simplemente, se trataba de un experimento fracasado y que no merecía la pena correr riesgos.

Había que apresar a todos los clones y llevarlos al Anillo Exterior de la Unión de Planetas, donde se instalarían campos de reclusión, serían esterilizados y, poco a poco, irían falleciendo hasta que de ellos sólo quedara el recuerdo.

Sin embargo, algo había parecido fallar…