Relatos cortos de Ciencia Ficción – ” Los Intrusos ” – Capítulo 5

MATRIX MUNDO

Sólo pasaron unos segundos antes de que llegara el Aerocar y que Harry se montara en él para perseguir a Yaba...En el vehículo, ya estaba Rip Ley. Harry no pudo dejar de preguntarse si Rip estaba a su lado para ayudarle o para vigilar sus pasos y que no hiciera nada que se saliera de los cauces oficialmente establecidos.

Después de unos tres minutos en los que el Aerocar circuló a gran velocidad por las Autopistas Aéreas de Megápolis pudieran vislumbrar el vehículo de Yaba y mantuvieron una distancia prudencial respecto al mismo para comprobar a dónde se dirigía.

Quince minutos más tarde, el Aerocar del gangster bajó un nivel y daba claras señales de que pensaba descender al Nivel Cero de la urbe. Efectivamente, al cabo de cinco minutos ya circulaba por las calles y no daba la sensación de estar huyendo.

Más bien, parecía dirigirse a un destino concreto. Efectivamente, de repente, paró ante una imponente mansión en el Distrito Noble de la ciudad, en la que, a su entrada, había varias unidades policiales.

– Harry, ¿sabes de quién es esa residencia? – preguntó Rip.

– No…

– Es la del alcalde de la ciudad…

Harry parecía no estar preocupado sobre tal circunstancia. Aunque, en su interior, bullía cierta inquietud, estaba sereno y tranquilo. Salió del Aerocar y se dirigió a la verja que separaba la calle del jardín de la casa. Un par de guardias le dieron el alto. Él les mostró su Tarjeta de Identificación del Grupo Operativo.

– ¿Qué desea?

– Ahí ha entrado un individuo al que estamos persiguiendo… – respondió Harry.

– Si ha entrado, es porque ha recibido la autorización para ello.

– ¿Por parte de quién?¿Del alcalde?

– No veo por qué tenemos que contestar a este punto…

– Se lo explicaré. Estoy aquí cumpliendo una misión vinculada a la Ley de Seguridad Planetaria y de Expulsión de los Clones… Si ponéis impedimentos, podría acabar con todos vosotros para entrar en esta casa y no me pasaría absolutamente nada…

Los guardias dudaron.

– Un momento – dijo uno de ellos, tras unos segundos de reflexión-. Vamos a pedir instrucciones, a ver qué nos dicen.

Se dirigió a una cabina situada junto a la verja y después de unos minutos volvió a donde estaba Harry.

– Puede pasar. Le esperan dentro…

Harry se sorprendió. Llamó a Rip pero el guardia impidió que el agente le acompañara.

– No. Usted solo…

Harry no tuvo reparos en que Rip no pudiera ir con él. Otro guardia lo esperaba al principio de un sendero que cruzaba el jardín y que desembocaba en la mansión propiamente dicha. Accedieron al vestíbulo y el guardia se dirigió hacia un despacho situado a la derecha. En él, estaban el alcalde y Yaba.

Buenas noches, agente Ford – dijo el alcalde-. Me alegro que un servidor de la Unión de Planetas tan brillante como usted se haya reincorporado al servicio. Y será un honor ayudarle. Aquí, ha habido un malentendido que vamos a arreglar enseguida. El señor Yaba le va a explicar dónde puede encontrar a los sujetos que anda buscando.

– Buenas noches, señor alcalde. Las cosas no van a ser tan sencillas. Me voy a tener que llevar a Yaba al Cuartel del Grupo Operativo. Tendrá que dar muchas explicaciones…

De repente, una voz a su espalda le desmintió contundentemente.

– No, Harry, no. Yaba no va a ir al Cuartel. Escucha lo que tenga que decirte y actúa en consecuencia… Pero, una vez que hable, podrá volver al Empire Club sin ningún problema.

Harry se giró y pudo ver al Comandante Zaius.